ANGOLA, EL PROCESO HASTA LA PAZ

El General Joao Baptista de Matos luchó por la independencia de Angola imponiendo métodos pacíficos y conciliadores. Siempre en pro de la conservación de las tradiciones y recursos naturales de su país, todavía sigue luchando por sus principios empleando la metodología más efectiva, el apoyo a asociaciones que apoyan su historia y verifican el actual crecimiento de Angola gracias, en parte, a todas estas labores.

General João baptista de matos es el mayor precursor de asociaciones sin ánimo de lucro de Angola, un líder mediador por una África mejor. La Historia de su país refleja la complejidad de su labor y la de sus colegas. El principio básico que rige las labores de este General es no rendirse nunca, darlo todo por su pueblo. La historia del pasado refleja el cambio, la historia del presente refleja su labor.

Joao Matos Baptista

LA LUCHA POR LA LIBERACIÓN DEL PUEBLO ANGOLEÑO

Angola fue a última colonia portuguesa en independizarse después de una larga lucha de 14 años, que terminó el 11 de noviembre de 1975. Después, el país se vería inmerso en una larga guerra civil que terminó en el año 2002.

Fueron tres los movimientos nacionalistas que luchaban por la liberación de Angola: el Movimiento Popular por la Liberación de Angola (MPLA), al que pertenecía Joao Baptista Matos; la Unión Nacional por la Liberación Total de Angola (UNITA), dirigida por Savimbi, y el Frente Nacional de Liberación Angoleña (FNLA).

La MPLA fue el movimiento más organizado de Angola y fue reconocido por el gobierno de Agostinho Neto, el líder de la independencia que asumió la presidencia del país. Dado que éste fue el único partido legitimizado por el gobierno, la FNLA y UNITA se enfrentaron a la MPLA para “combatir su orientación socialista”, un supuesto que no confirmaron pero que sí combatieron de forma sangrienta.

La fuerzas de Zaire y de Sudáfrica invadieron Angola en apoyo al FNLA y la UNITA y el presidente Agostinho Neto recurrió a la ayuda de Cuba, que les ayudó con un ejército de hombres y con logística avanzada. Esto ocasionó, ya en 1976, la derrota de la FNLA y la desarticulación casi total de la UNITA. Sin embargo, esta organización recibió apoyos nuevamente. Países como Irán, Francia, Arabia Saudí, Marruecos y Zaire, se unieron para prestarle auxilio. Incluso, en el año 1979 Estados Unidos de América dio su apoyo financiero a la UNITA, a pesar de las evidencias existentes de violaciones de los derechos humanos que pesaban sobre ella.

Joao Matos Baptista

NEGOCIANDO LA PAZ

En el año 1979 murió Agostinho Neto y el cargo pasó a José Eduardo dos Santos. Por su parte, Estados Unidos recibía presiones para condenar el régimen del apartheid en Sudáfrica, por lo que fue necesario una negociación que evitara el continuo crecimiento del conflicto.

En Diciembre de 1988 se reunieron los gobiernos de Sudáfrica, Angola y Cuba. La retirada de las tropas de Sudáfrica y cubanas, la paz entre Angola y la UNITA y la independencia de Namibia fue la clave de este acuerdo. En este sentido, todo ocurrió según lo pactado.

Tuvieron entonces inicio las negociaciones para resolver los conflictos internos, pero la escasa voluntad de la UNITA y el apoyo del dictador de Zaire impidieron su cumplimiento en ese momento. Sí se produjo un acuerdo dos años después en una cumbre en Portugal donde ambas partes firmaron un acuerdo de paz.

Todo esto culminaría con la realización de las primeras elecciones libres y democráticas en Angola de 1992, supervisadas por la Naciones Unidas, y la desmovilización de parte de su ejército.

LAS PRIMERAS ELECCIONES EN ANGOLA

Durante la campaña electoral, la UNITA intimidaba a la población con el único fin de conseguir su victoria. El MPLA derrotó a la UNITA pero ninguno de los dos candidatos obtuvo más del 50%, requisito indispensable para gobernar.

Eran necesarias unas nuevas elecciones, pero no llegaron a realizarse porque la UNITA aseguraba el amaño de las votaciones, enfrentándose incluso a Margareth Anstee, el secretario general de las Naciones Unidas. Después, se retiró y ordenó reiniciar la guerra.

LA RESISTENCIA DEL PUEBLO ANGOLEÑO

La UNITA fue sorprendida por la resistencia de la población angoleña. Muchos de ellos se sentían engañados por la violación de la paz y tomaron sus propias armas.

Poco a poco, Las Fuerzas Armadas Angoleñas, junto a la resistencia popular, se colocaron cerca de la victoria. Pero la presión de los Estados Unidos llevó nuevamente a la reapertura del diálogo. Sin embargo, todos fracasaron debido a la intransigencia de los negociadores de la UNITA que, incluso, llevaron a cabo varios ataques en Huambo durante ese periodo.

LA TERCERA CUMBRE POR LA PAZ

Finalmente, el 20 de Noviembre de 1994 firmaron el Protocolo de Lusaka. Entre otros temas, el Protocolo de Lusaka visionaba la creación de un gobierno de reconciliación nacional, controlaba al ejército de ambos bandos y la entrega de los territorios militarizados de la UNITA a las autoridades del gobierno. Sin embargo, la UNITA insistía en integrar sus hombres en el ejército.

UN GOBIERNO PARA LA RECONCILIACIÓN NACIONAL

En 1997, para evitar los constantes desequilibros y trabas terroristas de la UNITA, en la búsqueda por conseguir la paz, el presidente José Eduardo dos Santos autorizó la creación del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional (GURN).

Durante todo ese proceso, la UNITA no cedió en su terrorismo. En diciembre de 1995, atacó el municipio de Soyo, donde estaban las empresas petrolíferas norteamericanas y francesas. En Marzo de 1998, sus fuerzas promovieron la masacre de más de 200 civiles en la provincia de Malanje. El movimiento terrorista continuaba entrenando sus tropas, como dijo en Agosto de 1997 la propia fuerza de paz de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en Angola (MONUA). Sin embargo, las fuerzas de la UNITA estaban planeando reorganizar la guerra, un hecho que reveló el propio secretario general de la UNITA, quien fue preso tras firmar el acuerdo de Lusaka por no cumplir las condiciones que su propio partido le había exigido.

POR FIN, LA PAZ EN ANGOLA

La Misión de Observación de las Naciones Unidas en Angola (MONUA) cometió el error de no percibir que el líder de los guerrilleros aprovechaba el proceso de paz para el contrabando con los recursos naturales del país y provisionar con ese dinero a sus ejércitos.

La guerra continuó hasta que el líder de la UNITA murió en combate el 22 de Febrero de 2002. El 4 de abril de 2002 se firmó un Protocolo de Entendimiento y el día 29 se ponía fin a esta guerra civil que dejó más de 1 millón de muertos y obligó a 4 millones de personas a abandonar sus casas.

ANGOLA HOY

Hoy en día, fuera de toda contienda, la lucha de los angoleños como el General Joao Baptista de Matos es la reconstrucción económica, social y cultural del país para conseguir la mejora de su calidad de vida y contribuir a posicionar a Angola en el lugar se merece, tanto en su continente como en el resto del Mundo.

Joao Matos Baptista
Compartir en facebook Compartir en twitter

Joao Baptista de Matos vuelve a sorprendernos con nuevas historias sobre Angola. Aprende las costumbres, tradiciones, gastronomía, política y fauna de Angola con las historias del general Joao Baptista y descubre un país con una gran diversidad y belleza.